El prompt que arma, en una conversación corta, los seis datos tuyos que cambian todas las respuestas. Al final te dice dónde dejarlos guardados para no repetirlos nunca más. Cópialo abajo.
La que ya usas todos los días. No hay que crear nada nuevo ni instalar nada.
Propone su versión de cada punto y tú la ajustas. Seis puntos, una conversación corta.
Al cerrar te dice dónde dejarlo según uses ChatGPT, Gemini o Claude, con los pasos.
La IA no responde genérico porque piense mal. Responde con la información que tiene, y de ti no tiene nada. Antes de cualquier carpeta, cualquier app y cualquier sistema, está esto:
Decirle "actúa como un experto en marketing" no le suma nada: eso ya lo infiere de lo que le pides. Lo que no puede adivinar de ninguna manera es tu negocio, tu forma de decidir y tus palabras. Ese es el contexto que cambia las respuestas.
Va en las instrucciones personalizadas o en la memoria, el lugar que se aplica solo a todas tus conversaciones. ChatGPT, Gemini y Claude lo tienen gratis. No hace falta un documento que copies al inicio de cada sesión.
Estos seis puntos son el piso, no el techo. Cuando algo cambia lo actualizas, y todo lo que sumes queda puesto para los chats que vengan. Ahí es cuando las respuestas dejan de sonar a las de todos los demás.
El resto llega por email: lo que pruebo con IA, lo que funciona y lo que no. Sin urgencia fabricada, sin humo. Te puedes ir cuando quieras.
Carpeta Compartida · una vez por semana