Hace unos días estaba escuchando a Silicon Valley Girl entrevistar a Erik Brynjolfsson, economista de Stanford. Y una frase me paró en seco.
Las tres fases del trabajo
Planteaba que el trabajo se está dividiendo en tres fases: hacer buenas preguntas, ejecutar en base a esas decisiones, y evaluar el resultado.
Su predicción: los agentes de IA cada vez van a ser mejores en la fase del medio, la ejecución.
Pero la primera y la tercera, la pregunta inicial y la evaluación final, van a seguir siendo del humano. Siempre.
O sea, vos te volvés mejor en función de tus preguntas y de cómo evaluás y le das feedback a ese loop de trabajo, y a los agentes que construís en el medio.
Lo que viene, según él, es tener muchos agentes trabajando en simultáneo en esa parte central, armando un workflow entre el humano y los agentes.
Casualmente, es lo que ya estaba construyendo
Casualmente, es exactamente lo que estoy construyendo. Literalmente es lo que vengo haciendo hace un par de semanas.
Ese mismo día había estado trabajando en el organigrama de roles de mi propio proceso de contenido. No porque la IA lo necesite: porque a mí me sirve para pensarlo.
Para tener claros los puntos donde interactúo yo con un agente, o donde un agente interactúa con otro, que son los que van definiendo esa parte central de ejecución.
No me sorprendió la idea en sí. Ya la venía construyendo sola, a los tumbos, con mi propia experiencia de años armando procesos.
Lo que de verdad me generó
Lo que me generó fue otra cosa: ver que alguien que se dedica a esto hace mucho tiempo, con buen historial de predicciones, llegó al mismo lugar por otro camino.
¿Vos en qué fase estás poniendo tu atención? ¿En hacer mejores preguntas y evaluar mejor lo que te devuelve la IA, o te estás metiendo a hacer el trabajo del medio que ya deberías estar delegando?