El prompt que revisa la respuesta que la IA te acaba de dar y el pedido con el que se la pediste, y te muestra qué salió directo de tu pedido y qué fue una decisión que tomó sola. Se pega en la misma conversación donde ya estabas trabajando, no en un chat nuevo: sin eso, no tiene nada que revisar.
Justo después de la respuesta que quieres revisar. En un chat nuevo no tiene nada que auditar.
Es lo que la IA agregó sin que se lo pidieras. Ahí está el criterio que puso ella, no el tuyo.
Usa la última línea: la instrucción que falta para que esa decisión la tomes tú. Repite el prompt cuando quieras.
Ninguna respuesta de una IA es solo tu pedido ejecutado al pie de la letra. Entre lo que pediste y lo que te devolvió hay huecos, y esos huecos los llena ella: con un supuesto, un ejemplo, un orden, un tono. La mayoría de las veces eso está bien. El problema es no saber cuándo pasó.
Este prompt no te pide que desconfíes de todo. Te pide que veas, respuesta por respuesta, dónde el criterio fue tuyo y dónde fue prestado. Con eso decides tú qué dejar pasar y qué corregir la próxima vez, en vez de asumir que todo lo que leíste era exactamente lo que pediste.
El resto llega por email: lo que pruebo con IA, lo que funciona y lo que no. Sin urgencia fabricada, sin humo. Te puedes ir cuando quieras.
Carpeta Compartida · una vez por semana